Ante el panorama que se avecina, ante el destino que llega, ante la materialización de mis visualizaciones, mentalizaciones y deseos; es hora de dejar de recordar mi niñez y alertarme para el futuro promisorio...
Estar atento por todos los cambios y oportunidades que llegan. No hay más verdad que esta.
¡Todo lo que en mi mente nace como un riachuelo, llega a la realidad infinita del oceano!
Una mañana cualquiera, lerdo y aturdido por la rutina, le dí espacio y tiempo a esos pensamientos que siempre revolotean por mi cabeza; y adivinen qué?
Se están haciendo realidad. Y es que no hay peor ciego que el que no quiere ver, -decia mi madre-, ni peor sordo que el que no quiere oir.
Y si yo he creado una serie de pensamientos y deseos en mi mente, hoy es el momento de escucharlos, de ver mi realidad y como el tiempo ha pasado y ahora las obligaciones y compromisos son secundarios, dando cabida a estos sueños.
15 años han pasado y mi prioridad siempre fue ese niño que ahora es un chico...
El tiempo de hacer una sólida base llegó a su fin. Ahora es tiempo de ver que tan buena fue la base y ver que tan bien encaminado estas... Ahora solo puedo seguir la enseñanza con el ejemplo, una sugerencia, un consejo, una observación; pero la desición ya es tuya, la batuta te la he entregado, y ahora tu caminarás por el camino que tu desidas caminar...
El amor nunca te faltará, te he dado todo mi amor durante 15 años, y te lo daré por toda la eternidad. La promesa de llevarte por el sendero que va hacia a tu creador está siendo cumplida, y aunque ahora estaremos lejos; la semilla ha sido sembrada y los frutos los he empezado a ver...
Ahora es tiempo para mi; tiempo para tomar otro rumbo, el rumbo que mi corazón me pide que tome, y así será...
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