miércoles, 10 de diciembre de 2008

Mis primeros amores!


El domingo pasado me sientí muy feliz. Saborié el fruto del esfuerzo, y aunque no es algo tan trascendental, para mi es significativo. Una de las actividades que más me gustan en esta vida tiene que ver con una bicicleta.

Desde niño he disfrutado a su lado de bellos momentos, me ha llevado a muchos lugares, en soledad y en compañia.

Recuerdo aquella tarde en aquel callejón de la zona 1 en la 3 calle entre 9 y 10 avenida, cuando con una bicicleta prestada empezé a sentir lo que es transportarse sobre dos ruedas...

que sensación más bonita!

Al principio temblaba junto a ella, y es que mi equilibrio aún no se había agudizado, pero al cabo de algunos momentos y después de un buen empujón nos convertiamos en uno solo... que sensación indescriptible! el aire acariciandome al cara, mi pelo sediendo ante el viento que cada vez era más intenso, mientras más velocidad alcanzabamos ella y yo.

Sufria cuando tenia que separarme de ella, mientras le tocaba al dueño dar su colazo, solo me bajaba se la entregaba y la miraba partir como si fuera para siempre, como el enamorado ve a su amante alejarse...

pero luego regresaba mi amigo con ella y era mi turno nuevamente; ah que alegría...

nuevamente juntos ella y yo, y en cada colazo nos ibamos uniendo más y mis destrezas mejoraban, ahora no solo aumentaba la velocidad, sino que también saltabamos por las banquetas y haciamos guanacas...

Luego venia el peor momento, la despedida! -oh no puede ser, la visita había terminado y con ella mi idilio con esta-. Con la que habiamos llegado a ser uno, con la que compartí aquel atardecer y con la que nuestra piel se erizaba al sentir el frío del viento.


Pero bueno ella no me pertenecia, su dueño era otro y yo tendria que conformarme con verla y sentirla únicamente en mis sueños...

Luego le fui infiel, ya que conocí otras de las cuales también me enamoré y con las cuales también llegué a ser un solo ser... Hasta que llego aquel día de noviembre, mucho antes de la navidad. Mi regaló se adelantó, ya que mis argumentos de disfrutarla durante las vacaciones fueron tan valederos para mi padre y bajo la influencia y la interseción de mi madre, que el regaló se adelantó.

Si, increible pero cierto, MI PRIMERA BICICLETA! ahora no tendría que depender de las visitas a mis amigos para sentir todo aquello que sentia cuando estaba sobre aquel aluminio con ruedas...

Todavía recuerdo sus flecos coloridos colgando de aquel timón tipo chopper, y aquel asiento con respaldo cual señor frente a su dama. Sí; era una bicicleta "californiana" como le llamaban en esa epoca.

Cuantos momentos no compartimos juntos, y luego de ser mi amada, se convirtió en mi complice.

Recuerdo aquella niña de ojos rasgados, esperarme frente al negocio de su papá, un restaurante chino donde descubrí a las personas que más ruidos hacen al comer, cuando succionaban el arroz, sin embargo la comida era deliciosa y valia la pena aquel concierto en la mesa con tal de compartir la mesa con aquella niña de la que me enamore durante una semana.

Pero bueno el punto es que ya no eramos solo dos con mi bicicleta, sino eramos tres...

Me sentía el dueño de mi cuadra y de toda mi colonia cuando abrazada a mi cintura, la pasiaba por el parquecito al final de aquel redondel. Su vestido de florecitas se movia al compas del viento. Lo eramos todo sobre mi bicicleta, ella y yo...


Pausa: me ha llamado mi amiga para el sat chakra, continuaré con este recuerdo después...
Ok. un día después de que inicié con este recuerdo hoy quiero continuar.
Fueron momentos que todavia me causan una sensación de plenitud; no necesitaba nada más, sólo mi bicicleta y mi chica de ojos rasgados.
Luego el amor fue sediendo, tanto hacia mi bicicleta como hacia aquella chinita; sobre todo cuando descubrí en aquella terraza a otra niña con unos colochos que insitaron mi curiosidad. Corriendo hacia mi casa fui a tomar los largavistas de mis hermanos mayores para poder acercarme, aunque sea por la vista, y tomar valor para luego tocar el timbre de su casa y preguntarle su nombre. Pero esta es otra historia...
El tiempo pasó y mi bicicleta californiana pasó de moda, ahora las BMX eran lo máximo!
Diseñadas para hacer saltos, caballitos y mil cosas más era lo último en la moda de las bicicletas.
No fue hasta unos años después que me volví a enamorar. Un almacen en la 12 avenida zona 11, aquel al cual mis papás acostumbraban visitar para comprar electrodomesticos y muebles.
Siempre fueron buenos clientes y su crédito era impecable por lo que tenían acceso a lo necesario, y como decia mi madre "el que paga nunca debe"
Bueno volviendo al punto es que un día de esos en los que solía acompañarlos en sus mandados, pasamos a dicho almacen 10-20 para realizar un pago o para no se que... allí estaba, sí mi nuevo amor!
Timón cromado en el cual se podia ver mi cara con una expresión de asombro, manecillas de frenos pequeñas para dos dedos, una calcomania en cada aro haciendo notar que pertenecia a la bicicletas elites de Shimanno, mil veces más liviana que mi californiana, el marco y los tenedores de color blanco con su calcomania Shimanno de color negro; realmente era una obra de arte, y como una película empezé a verme montado en ella haciendo los mejores saltos, los caballitos más largos; sí esa bicicleta tenia que ser mia, sentí de inmediato que ella también me deseaba y que juntos seriamos como la luna y el mar...

Como casi todo lo que he deseado en esta vida, esta no fue la excepción y esa bicicleta fue mia.
Y así mil momentos más compartidos... y como todo en la vida y como nuevamente decia mi madre: "no hay dos glorias juntas"- el diseño de mi nuevo amor era justo lo necesario para hacer saltos, competencias de velocidad por todos terrenos y caballitos que duraban más de dos cuadras. Sin embargo su pequeño asiento fue un problema, ya que no pude paciar más a mis nuevos amores... aquellas niñas que en el camino conocí y que fueron la razón por la que por largos momentos abandoné a aquella bicicleta la que en el pasado había sido la razón de mis sueños. 

Conforme el tiempo avanzó y yo crecia un poco más, algo dentro de mi llamado hormonas empezó a causar en mi un interés casi total para otros diseños; que no eran de aluminio, ni de teflón, sino de carne y hueso.
Ahora mi interés no era tanto por las curvas del metal, sino por los cambios que mis amigas empezaban a tener...
Esos meloncitos que ahora crecian debajo de esas blusas que ya no eran de hellokiti, sino que provocaban las miradas de todos los adolescentes empezaron a ser mi prioridad...y mis sueños no eran ya más con bicicletas.

Así la vida trasncurrió y mis primeros amores se convirtieron en historia; sin embargo una bicicleta simpre  ha permanecido a mi lado...

No hay comentarios: