miércoles, 21 de enero de 2009

Es momento de dejar los recuerdos, por lo que viene...


Ante el panorama que se avecina, ante el destino que llega, ante la materialización de mis visualizaciones, mentalizaciones y deseos; es hora de dejar de recordar mi niñez y alertarme para el futuro promisorio...

Estar atento por todos los cambios y oportunidades que llegan. No hay más verdad que esta.

¡Todo lo que en mi mente nace como un riachuelo, llega a la realidad infinita del oceano!

Una mañana cualquiera, lerdo y aturdido por la rutina, le dí espacio y tiempo a esos pensamientos que siempre revolotean por mi cabeza; y adivinen qué?

Se están haciendo realidad. Y es que no hay peor ciego que el que no quiere ver, -decia mi madre-, ni peor sordo que el que no quiere oir.

Y si yo he creado una serie de pensamientos y deseos en mi mente, hoy es el momento de escucharlos, de ver mi realidad y como el tiempo ha pasado y ahora las obligaciones y compromisos son secundarios, dando cabida a estos sueños.

15 años han pasado y mi prioridad siempre fue ese niño que ahora es un chico...

El tiempo de hacer una sólida base llegó a su fin. Ahora es tiempo de ver que tan buena fue la base y ver que tan bien encaminado estas... Ahora solo puedo seguir la enseñanza con el ejemplo, una sugerencia, un consejo, una observación; pero la desición ya es tuya, la batuta te la he entregado, y ahora tu caminarás por el camino que tu desidas caminar...

El amor nunca te faltará, te he dado todo mi amor durante 15 años, y te lo daré por toda la eternidad. La promesa de llevarte por el sendero que va hacia a tu creador está siendo cumplida, y aunque ahora estaremos lejos; la semilla ha sido sembrada y los frutos los he empezado a ver...


Ahora es tiempo para mi; tiempo para tomar otro rumbo, el rumbo que mi corazón me pide que tome, y así será...